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Monumentos

Iglesia San Juan Evangelista

El edificio monumental más importante de Arroyo es la IGLESIA DE SAN JUAN ANTE PORTAM LATINAM de mediados del siglo XII. La estructura románica de esta bella y recoleta ermita recoge influencias de traza estilística cisterciense y jacobea.

La Iglesia de San Juan se construye en piedra hacia el año 1150 perteneciendo a la encomienda de San Juan con señorío en Wamba. Planta de una sola nave de reducida dimensión está rematada en la cabecera por un ábside semicircular. La portada tiene seis arquivoltas de medio punto y se abre sobre el lado de la epístola. Su tejaroz se apoya en modillones al igual que la cornisa que recorre el ábside y muro del mediodía.

A tres kilómetros al oeste de Valladolid junto a la ribera derecha del río Pisuerga, en bello paraje se levantan los restos del Monasterio de Santa Ana de La Flecha. Por separado se hallan lo que fue la Iglesia y parte conventual. De la primera no hay sino la portada, constituida por un arco de medio punto, de piedra, con escudo episcopal y una inscripción encima que reza:

Palacio de Santa Ana“Don Pedro Pérez Perón fundó esta iglesia año de 1550 Don Nicolás Valdés de Carriazo su descendiente y único patrón della siendo obispo de Guadix la reedificó año de 1613”.

Es decir, la ermita cuya advocación desconocemos se reedificó en 1613 pero sobre otra anterior levantada en 1150 cuya fecha hace pensar en momentos inmediatos a la repoblación de Valladolid, siendo muy interesante por expresar mediante el apellido Perón (que en realidad debe ser Peón) un componente asturiano en nuestra repoblación.

En La Flecha se encuentran situadas, aunque en lamentable estado de conservación, las antiguas dependencias del priorato de San Pedro de La Flecha que hasta la desamortización (1835) pertenecieron a la comunidad de frailes jerónimos de Nuestra Señora del Prado de Valladolid.

El lugar, además de la belleza natural derivada de la confluencia de una ribera frondosa en ensanchamiento y recodo que sufre el río y la presencia de una pesquera, tiene una historia dilatada en su asentamiento humano y durante siglos cumplió fines de esparcimiento, utilidad y religiosos.