Llegar hasta la luna, tener un pedacito de ella e imaginar su sabor es lo que nos sugiere el ilustrador Michael Grejniec con su álbum ilustrado ¿A qué sabe la luna?, uno de los títulos más emblemáticos de la colección Libros para soñar de la editorial Kalandraka. Este clásico contemporáneo nos habla de conquistas, sueños y sabores. Cinco animalitos, curiosos por comer un pedacito de luna, construyen uniendo sus esfuerzos una escalera hacia el cielo. ¿Sería dulce o salada? Tan sólo querían probar un pedacito. A pesar de que la luna burlona se mueve un poquito, el ratón ,consigue morderla y probarla: sabe a lo que te gusta. Lo saboreó, y después fue dándole un pedacito al mono, al zorro, al león, a la jirafa, al elefante y a la tortuga. Los animales de la selva nos mostrarán que las cosas compartidas siempre saben mucho mejor
A los más pequeños les asombra oír este cuento al ser partícipes y cómplices de la aventura, construyendo su lectura con el texto (repetitivo y acumulativo) y las ilustraciones de la luna voluminosa y comestible. La singularidad de este álbum es su final poético, sorpresivo: ¿a qué sabe la luna reflejada en el agua?
