Los informes sobre la seguridad vial en ese punto de Las Lomas descartan su peligrosidad, tras haberse registrado solo cuatro accidentes en los últimos 12 años, si bien sí recomiendan mejoras en la canalización del tráfico
28 de enero de 2026
El Ayuntamiento de Arroyo de la Encomienda llevará a cabo una modificación de la señalización en la intersección de la avenida de Aranzana y la calle Severo Ochoa, con el objetivo de mejorar la circulación en esta zona de Las Lomas.
Se trata de un cruce en el que confluyen dos vías de cuatro carriles, dos por sentido. Actualmente, los conductores pueden dirigirse hacia Sotoverde o La Flecha desde ese punto, así como atravesar Aranzana desde ambos lados de Severo Ochoa. Fundamentalmente, el objetivo de esta modificación será limitar esos giros a través de cambios en la señalización.
Así lo recomienda Policía Local en los diferentes estudios llevados a cabo en la zona, en los que, únicamente apuesta por “un refuerzo de la señalización que mejore la canalización del tráfico”. Además, señalan que la fluidez circulatoria es adecuada y la visibilidad es buena. En igual sentido, los informes policiales elaborados sobre la seguridad en ese punto descartan su peligrosidad, tras haberse registrado solo cuatro accidentes en los últimos doce años y todos de carácter leve.
ESTUDIOS PREVIOS
El Ayuntamiento lleva años vigilando la evolución del tráfico en todo el municipio, a medida que se incrementa la población y, consecuentemente, el número de coches que circulan por las calles de Arroyo de la Encomienda. Ese punto en concreto viene siendo observado tanto por la Policía Local como por los técnicos municipales de Vías y Obras.
Así, ya se efectuaron en 2018 dos estudios de ingeniería para valorar la modificación la actual configuración del cruce de Aranzana y Severo Ochoa. En uno se apostaba por continuar la mediana existente actualmente, impidiendo la posibilidad de ir de lado a lado de Severo Ochoa atravesando Aranzana. En el otro se planteaba la construcción de una rotonda, si bien surgían dudas técnicas sobre su adecuada integración en ese punto, por la falta de espacio suficiente y la necesidad de demoler partes de la actual trama peatonal.
